[Juegos en Familia] Speed Cups y Speed Cups 2: de cubos, risas y un timbre

La primera vez que pude jugar al juego de mesa Speed Cups llevaba meses echándole el ojo. Soy muy fan de los juegos rápidos como este, en los que la velocidad de procesamiento y una rápida respuesta se hacen decisivos para la partida. En este blog se ha hablado de otros juegos de este estilo, como Fantasma Blitz o Jungle Speed (uno de los primeros juegos de mi ludoteca), y Speed Cups se ha unido felizmente a ese grupo especial. De hecho, se ha convertido en uno de esos juegos que tengo que llevar conmigo porque es éxito asegurado para niños, adolescentes y adultos.

Diría que fue en Metrópoli de Gijón, en julio de 2017, cuando, no solo pude aprender a jugar (¡y explicar!) el juego, sino que también jugué a la versión gigante que la editorial Mercurio cede a algunos de estos eventos. Si queréis saber cómo llevarlo así en grande al aula, mirad cómo lo hizo Ruth de Aprender Paso a Paso. También podéis echar un vistazo a este videomontaje que hice para la ocasión y verme en acción batiéndome en un divertidísimo duelo de cubos gigantes contra El Pingüino Jugón:

 

SPEED CUPS

Juego de mesa Speed Cups Mercurio

  • Jugadores: 2-4 (6 con Speed Cups 2, cosa que merece la pena)
  • Edad: 6+ (bien estimada para equiparar habilidades)
  • Tiempo: 10 minutos aprox.
  • Mecánica: Patrones / Habilidad
  • Editorial: Mercurio Distribuciones
  • Autor: Haim Shafir
  • Ilustradores: Haim Shafir, Yaniv Shimoni, Barbara Spelger
  • Precio: 21€ aprox. en vuestra tienda friki de cabecera u online.

Uno de los simpáticos tenderos de Júpiter Juegos me dijo hace poco que este juego llama mucho la atención de las familias que pasan por allí. Además, cuando explican en qué consiste el juego, en ocasiones el timbre “suena” al mover ligeramente la caja. Y, claro, llama la atención. Mercurio tiene más de un juego con timbre: este Speed Cups, BatiBurri (que me encanta también) o el fantástico Halli Galli (en sus versiones normal, junior y party).

¿Es solo el timbre lo divertido del juego? Desde luego que no. Lo mejor es la mecánica, que obliga a identificar rápidamente un patrón y reproducirlo, traduciéndolo a movimientos de manos y recogida de cubiletes que salen volando con el ansia de ser los primeros en copiar el dibujo… Golpes de timbres y risas. A veces gritos de entusiasmo. Y carcajadas. Y, ojo, no hablo solo de niños.

CÓMO SE JUEGA

Cada jugador coge su set de 5 cubiletes (amarillo, verde, azul, negro y rojo). Se coloca el timbre en el centro, de manera equidistante entre los jugadores, y el mazo de cartas bocabajo. Uno de los jugadores al azar (o, para equilibrarlo, a partir del primero, el que haya ganado la última carta), le da la vuelta a una de las cartas del mazo. Todos a la vez, reproducen con los cubiletes la secuencia de colores que aparecen en la carta, ya sea en vertical (apilados) o en horizontal (uno al lado de otro). Por orden, van tocando el timbre según van terminando.

Juego de mesa Speed Cups

Uy uy uy… Aquí uno de los dos jugadores se ha equivocado… ¿Veis quién? 😉

Para puntuar, el más rápido, comprueba si lo ha hecho bien. Si no tiene fallos, se lleva la carta. Si tiene algún error, se comprueba el siguiente jugador, y así hasta que alguien haya acertado. Para la siguiente ronda, las reglas dicen que los cubiletes se quedan como están (hay quien prefiere ponerlos apilados siempre u horizontal siempre). Cuando se terminan las 24 cartas, el jugador que tenga más, ha ganado.

Jugando con niños pequeños

Para niños más pequeños (4-6 años, si queréis adelantar la edad, aunque no suelo recomendar tal cosa) o que sea la primera vez que juegan, es recomendable que el que tenga más experiencia dé la vuelta a las cartas y, al ver cada una, dé la consigna “vertical” (o “torre” o “apilado”) y “horizontal” (o “plano” o “fila”) para ayudar a saber cuál es la forma correcta.

También recomiendo, por ser más cómodo para ellos a nivel psicomotriz, al terminar la ronda, dejar siempre todos los cubiletes en horizontal en lugar de apilados o como corresponda. Sacar los cubiletes a veces es más difícil para los niños y les hace perder velocidad de reacción. De todas maneras, el juego está recomendado desde 6 años y creo que es una edad acertada para empezar. ¡Hay muchos juegos de mesa para niños desde 4 años que son ideales y no hace falta adelantar momentos!

SPEED CUPS 2

juego de mesa Speed Cups 2 de Mercurio

  • Jugadores: 2 (6 con Speed Cups, cosa que merece la pena)
  • Edad: 6+ (bien estimada para equiparar habilidades)
  • Tiempo: 15 minutos aprox.
  • Mecánica: Patrones / Habilidad
  • Editorial: Mercurio Distribuciones
  • Autor: Haim Shafir
  • Ilustradores: Yaniv Shimoni, Barbara Spelger
  • Precio: 9€ aprox. en vuestra tienda friki de cabecera u online.

Dos cosas importantes que hay que aclarar: 1) Speed Cups 2 es un juego independiente a Speed Cups. Es decir, no es una simple expansión de cartas para Speed Cups original, sino que se puede jugar por sí solo con los componentes que tiene. 2) Eso sí, dado que solo tiene dos sets de cubiletes, es un juego para 2 jugadores.

CÓMO SE JUEGA

El juego es muy parecido en mecánica a Speed Cups. Jugado por sí solo, consiste en ver quién es más rápido en hacer con los cubiletes la composición correspondiente a la carta. El que lo hace antes, va corriendo a coger la carta. Si se equivoca, se la lleva el otro (aunque la tenga mal). Al terminar las cartas, el que haya acumulado más, gana la partida.

La diferencia principal (aparte de la evidente ausencia de timbre) es que las cartas añaden una dificultad al juego original: además de poder tener secuencias verticales u horizontales, también pueden ser composiciones (delante, apoyado entre dos, en círculo…). Eso sí, tras la composición, suele haber debate sobre si es “arriba, abajo, delante o detrás”. Disfrutad el debate y no le deis más importancia, ¡que es un juego rápido!

Speed Cups 2 composiciones con cubiletes

Como muchos estaréis barruntando: efectivamente, puede jugarse con el Speed Cups básico añadiendo los cubiletes del 2 al 1 (para jugar hasta 6 jugadores) y usando las cartas del básico, de este, o de ambos mezcladas. El reverso de las cartas es el mismo, por lo que se puede jugar con todas sin saber (¡sin spoiler!) si es de la versión original o del 2. En mi experiencia, además, es muy recomendable hacerse con ambos para que dé para jugar más personas (adultos y pequeños, como veis), en fiestas, reuniones y demás jolgorios):

Jugando con niños pequeños

Para niños más pequeños y/o que sea su primera vez, mi recomendación es, además de señalar si es horizontal o vertical, cuando incluyáis estas cartas, decir “composición” o alguna palabra similar. En cualquier caso, esta forma me parece aún más difícil de visualizar para niños pequeños (4-5 años) y, aunque he visto varios niños consiguiéndolo, definitivamente no tienen nada que hacer en un duelo contra jugadores mayores. Entre niños de su misma edad, aún habría opción, pero creo que es mejor empezar por el básico, que admite menos dudas.

Otra alternativa cuando hay niños de diversas edades (hermanos no gemelos, por ejemplo), es adaptar el juego y hacerlo cooperativo, como he recomendado otras veces en juegos de velocidad. Por ejemplo: cada niño toma una carta a la vez del montón y, en 1 minuto (reloj de arena o digital), deben ser capaces de completar entre todos X cartas (habrá que calcular en función de las edades y del número de niños, unas 3-5 por niño).

HABILIDADES Y COMPETENCIAS

Este es uno de esos juegos que se usan especialmente en aula y gabinetes, y hay un motivo para ello. Vamos a hablar de las habilidades más específicas que trabaja y las más generales, por partes.

HABILIDADES MÁS ESPECÍFICAS

  • Visopercepción. Una de las habilidades cognitivas que más trabaja este juego es la discriminación visual. Y es que es muy necesario diferenciar no solo entre los distintos colores, sino también en la secuencia del mismo. Esto último está relacionado también con la orientación espacial y la lateralidad que, a la larga, facilita el procesamiento de secuencias como puede ser, de hecho, el lenguaje escrito. Es uno de los motivos por los que este juego se utiliza para trabajar dificultades de aprendizaje como la dislexia, aunque de esto sabe muchísimo más la experta Ruth Cerdán (Aprender Paso a Paso, aquí os dejo un artículo suyo sobre juego de mesa y dislexia).
  • Velocidad de procesamiento. En este juego no se trata únicamente de acertar la secuencia, sino de acertarla rápido. Si no eres el primero en conseguir poner los cubiletes y darle al timbre/coger la carta, pierdes. Así que es esencial ir ganando en velocidad. Cosa que ocurre, por cierto. Este juego la entrena muy bien.
  • Coordinación óculo-manual. Desmontar la torre o la composición que tenías para volver a montar otra no es fácil. Tienes que acertar bien a quitar de la pila o mover los que quieres coger y cambiarlos de sitio. Y, además, como decíamos, hacerlo rápido. En mi caso, ya os digo que he visto muchos cubiletes salir volando (de mis manos, mismamente).

Juego de apilar cubiletes rápido Speed Cups

  • Psicomotricidad fina. Requiere de movimientos coordinados y con cierta fuerza controlada de los dedos de las manos, tanto para coger las cartas como para sacar los cubiletes (y evitar que salgan por los aires) y volver a ponerlos con precisión (sobre todo en algunas de las cartas del Speed Cups 2, en el que hay que hacer incluso algo de equilibrio).

HABILIDADES MÁS GENERALES

  • Atención. En primer lugar, a nivel general, no podemos despistarnos, ya que al ser un juego rápido, tenemos que tener mucha concentración para luego poder dar una respuesta inmediata. Además, como vamos copiando el patrón poco a poco y por partes, hemos de fijarnos con atención selectiva en los colores que estamos colocando en ese momento y obviar momentáneamente los demás.
  • Monitorización. Una de las tareas es, lógicamente, ir controlando que la composición que estamos haciendo vaya siendo igual a la original de la carta. Tenemos ese objetivo por cumplir y tenemos que hacerlo bien, paso a paso.
  • Tolerancia a la frustración. Porque, salvo casos muy muy excepcionales, siempre va a haber alguien que toque el timbre o coja la carta antes que tú. Y, cuando te pasa muchas veces y estabas a punto de terminar, fastidia un poco. A todos, niños y adultos. Pero estás entre risas, pasándolo bien, y eso ayuda a gestionar esa frustración. Además, como otras veces tú eres más rápido que el resto, se compensa.

Timbre Speed Cups juego de mesa Mercurio

CONCLUSIÓN

Speed Cups es un juego rápido, divertido y fácil de explicar, que se agradece que aparezca en una fiesta o una reunión (¡sobre todo si aparecen más de 4 cubiletes para jugar muchos!), porque se juega en un momento y te lo pasas muy bien. Risas aseguradas. En el original, el timbre es un punto extra a su favor, ya que, aunque decimos “a los niños les encanta”, en realidad nos gusta a todos. Además, al ser un juego tan rápido, se puede sacar un momento sabiendo que en 10-15 minutos habrás terminado la partida (otra cosa es que los perdedores pidan revancha).

Una cosa importante es que considero buena idea respetar la edad de inicio. Hasta que los niños no tienen esos 6 años (a veces hasta los 7 no van a tener la misma velocidad), es muy difícil que compitan en igualdad de condiciones con otros niños más mayores o con adultos. En ese sentido, jugar entre hermanos será más fácil si se hace con el cooperativo que os he explicado o bien si al pequeño se le dan oportunidades para “entrenarse” en esta habilidad. A partir de un cierto punto, ¡será incluso difícil vencerle!

Y vosotros, ¿sois de juegos rápidos? ¿Conocíais Speed Cups?

[Juegos en Familia] Speed Cups y Speed Cups 2: de cubos, risas y un timbre
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  1. Genial explicado. Quizá me plantee comprar el 2. Tenemos el normal y es muy divertido, tendré que probar la opción colaborativa para que no se frustre mucho mi hija. Y en un añito jugaremos con su hermano, es verdad que no lo veo para él todavía, tiene casi 5, aunque quizá pueda jugar con él yo sin competir, así lo hice con el dobble y muy bien.

    • Sin competir realmente es perfectamente válido para jugar con los más peques. Sobre todo sabiendo que te ha funcionado ya trabajarlo así… Es una gran opción. 😉