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Se cumplieron hace poco 20 años del estreno de Hormigaz (Antz) que llegaba a las salas el 2 de octubre de 1998. En febrero del año siguiente, sólo cuatro meses después, aterrizaba Bichos (A bug’s life). Ambas son películas ambientadas en un hormiguero, y ambos protagonistas son hormigas que deben enfrentarse a una forma de vida injusta. Más allá de la simple casualidad, la realización de ambas películas estuvo cargada de controversia y se lanzaron acusaciones de plagio entre los responsables. Más concretamente, en el lado de Bichos estaban John Lasseter, director de la película, y Steve Jobs, fundador de Pixar. Ambos sostenían que Jeffrey Katzenberg de Dreamworks les había robado la idea, que había oído del mismo Lasseter cuando aún trabajaba en Disney.

Al final, pese a una controversia muy mediática pero que nunca llegó a los tribunales, tanto Bichos como Antz fueron éxitos de taquilla y aclamadas por la crítica. Y a día de hoy, tras dos décadas, volvemos a visitarlas para preguntarnos cuál de las dos ha aguantado mejor el paso de los años, transmitiendo más y mejores ideas a los niños de 2018 en adelante.

HORMIGAZ (ANTZ)

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RESUMEN DE LA PELÍCULA

Por estricto orden de estreno, empecemos hablando de Hormigaz, cuyo protagonista es Z, una hormiga obrero que toda su vida se ha sentido fuera de lugar en el concepto de superorganismo que le designó para cavar túneles siendo una larva recién nacida. La terapia no le ayuda y nadie a su alrededor parece compartir sus deseos de rebelión: ni su amigo, el soldado Weaver, ni su compañera excavadora, Azteca.

Pero una noche cambia la vida de Z cuando, en un bar, una vieja hormiga exploradora que ahoga sus penas en cerveza de pulgón, le revela que descubrió un lugar llamado Insectopia, lejos de la colonia, donde la comida abunda y puedes ser tú mismo. La misma noche, Z conoce a la princesa Bala que, cansada de su anodina vida en palacio, decide escapar y divertirse un poco. Z y Bala empiezan a bailar y montan una pelea cuando ambos se niegan a ocupar su lugar establecido, moviéndose de forma clónica junto a los demás.

Z queda prendado de Bala, pero descubre que es la princesa y que sus posibilidades de volver a verla son prácticamente nulas. Desesperado, convence a Weaver de que le deje ocupar su lugar para una revista de tropas por parte de la realeza, donde espera ver a Bala de nuevo. Ninguno de los dos sabe que las tropas serán enviadas inmediatamente después a la guerra contra una colonia vecina de termitas, en una maniobra ideada por el general Mandible, prometido en matrimonio con la princesa y que busca deshacerse así de las tropas leales a la reina y que nadie se interponga en su proyecto de un hormiguero exclusivamente militar, sin la carga de los obreros, a los que considera inferiores.

Todo esto desata una serie de circunstancias que (spoiler alert pero es de hace 20 años así que not really) conducen a Z a salvar su hormiguero, encontrar su sitio en el mundo y llevarse a la chica. Aventura infantil de manual, podríamos pensar, pero mirando con atención descubrimos a unos personajes que, siendo el motor de la historia, están llenos de matices que rompen con nuestras expectativas y con unos estereotipos que, ya a finales del siglo XX empezaban a estar más que superados.

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POR QUÉ VERLA CON NIÑOS (O NO)

  • Héroe atípico: no se trata sólo de que Z no disponga de los rasgos propios de un héroe sino que es opuesto en más de un sentido, destacando particularmente el hecho de que en un principio sólo busque solucionar sus propios problemas y necesite la práctica totalidad de la película para mirar por alguien que no sea él mismo. Es un personaje frustrado, débil, deprimido, pero eso no es impedimento para ser protagonista pese a que los rasgos habituales en éstos sean el liderazgo, el carisma, la fortaleza o el altruismo. Tampoco es impedimento para que, al final, encuentre su sitio y luche por defender a los suyos. Sin embargo, es importante recordar que, al contrario de lo que le ocurría a las hormigas de su colonia, no se determina el heroísmo en el nacimiento sino a través de las decisiones individuales.
  • Masculinidad positiva: podemos ver la hormiga soldado Weaver que no hace falta renunciar a los músculos ni a la fuerza para ser mejores hombres, basta saber dónde y cómo usarlos. Weaver es un amigo leal que no duda en servir de escudo, literalmente, cuando otros más débiles lo requieren, por ejemplo Z, o en poner en peligro su vida por el bien de toda la colonia.
  • Representación femenina: es difícil poner alguna pega a la representación femenina en esta película. Empezando por las obreras, a las que Z define como “chicas de carrera” a las que no les interesa ligar sino el trabajo y nada más. Para profundizar esto están por supuesto Azteca y Bala. La amiga de Z y trabajadora como él, Azteca, es una hormiga que adora su trabajo, buena amiga, atractiva, pero también comprometida con los más débiles como el mismo Z o Weaver, al que defiende frente al supervisor. También la vemos tomar la iniciativa con Weaver, al que vemos más torpe e inseguro que ella a la hora de pedir una cita. Luego está Bala, comprometida en matrimonio contra su voluntad y destinada a tener hijos de forma constante de por vida, ideas ambas antes a las que se resiste desde el primer momento, como podemos observar a través de sus diálogos y sus acciones, de nuevo tomando sus propias decisiones en base a sus preferencias.
  • ¿Tono adulto?: es posible que la historia y el diseño de Hormigaz sea un poco más adulto de lo estrictamente conveniente. Es una película infantil, por supuesto, pero se apostó por un estilo menos alegre y colorido de lo habitual en este tipo de producciones. Además hay cuestiones existenciales o políticas que, aunque perfectamente justificadas, quizás aburran a los más pequeños. A eso podemos sumarles algunos momentos algo oscuros como la muerte de una avispa aplastada por una pala o la masacre resultante de la guerra con las termitas.

BICHOS

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RESUMEN DE LA PELÍCULA

En esta ocasión tenemos a otro incomprendido: la hormiga Flik. Año tras año, las hormigas de su colonia trabajan muy duro para salir adelante y, año tras año, los inventos de Filk para facilitarles la vida son ignorados, cuando no despreciados. Lo que resulta sorprendente, porque las hormigas de Bichos viven bajo el yugo de una banda de saltamontes que les visitan cada año al terminar el verano para atiborrarse de la comida que ellas han recolectado.

Al comienzo de la película, un accidente con uno de los inventos de Flik hace que se pierda toda la ofrenda preparada para los saltamontes por lo que su líder, Hopper, les ordena volver a reunirla antes de que empiecen las lluvias, con la amenaza de matar a la reina si no cumplen.

Flik será elegido para la tarea de buscar ayuda de insectos más grandes y fuertes, lejos del hormiguero, principalmente para quitarle de en medio y que no cause mayores problemas. Pero Flik trae de vuelta a unos artistas circenses que él cree poderosos guerreros.

(Sin spoiler alert siquiera). Dando por hecho que la película tiene un final feliz y que el bien triunfa, pues no puede ser de otro modo con la audiencia a la que se dirige, ¿cómo de acertada es Bichos a la hora de plantear y resolver su historia? Vamos a intentar responder.

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POR QUÉ VERLA CON NIÑOS (O NO)

  • Héroe atípico: Flik es un paria. Nadie entiende ni aprecia su genio y casi todos le consideran un desastre. Esto es a priori positivo, pues, como decíamos con Z, alejarse de los tópicos heroicos en favor de perfiles generalmente relegados a un secundario cómico, es siempre bienvenido. Pero, ¿cómo se trata esto? De forma problemática, dado que es Flik, concretamente uno de sus inventos, el causante de que el hormiguero llegue a una situación genuinamente desesperada. También escoge a unos artistas de circo en lugar de guerreros, sin darse cuenta. Y lo oculta cuando descubre la verdad para sacar adelante sus propias ideas aunque eso suponga un peligro para todos.
  • Masculinidad positiva: no encontramos ningún ejemplo claro en este segmento. Podríamos hablar de Francis, que se indigna al ser confundido con una mujer por ser una mariquita (en inglés, ladybug, insecto-señorita literalmente) pero que a medida que progresa la película va descubriendo su lado más sensible. ¿Pero significa esto que la sensibilidad es femenina? ¿Significa que su arrebatos de ira eran masculinos? Bichos nos ofrece poco más en lo que apoyarnos, sin contar con todos los enormes y violentos saltamontes, entre los que no encontramos presencia femenina alguna.
  • Representación femenina: la princesa Atta tiene un papel muy testimonial en la vida de su hormiguero y en la trama en general. Su personaje parece atrapado por las circunstancias, con razón, pero se desperdicia la oportunidad de otorgarle una iniciativa, fortaleza y liderazgo que por su posición podría haber sido natural en ella. Es cierto que Dot tiene un pequeño arco en el que descubre la importancia de creer en sí misma, pero una vez más es mostrado de refilón. Otros personajes femeninos, como la mariposa o la viuda negra circenses, apenas están presentes, pues no reciben ningún desarrollo.
  • Tono:  Bichos fue una proeza técnica en su tiempo y se nota especialmente al visionarla junto a su coetánea Hormigaz. Sin desprestigiar esto, apostaron por un tono colorido e infantil muy efectivo, pero que a la hora de afrontar los conflictos (o siquiera plantearlos) se termina quedando corta, tirando más de la broma fácil y el gag visual que por una historia y personajes bien desarrollados. Visualmente más diversa y espectacular, además de mucho más ligera en su formas y contenido, resultará un plato más apetecible para los pequeños.

CONCLUSIONES

Han pasado veinte años. Muchos de nosotros éramos niños (o casi) cuando se estrenaron estas películas y seguramente guardemos un mejor recuerdo de Bichos, más espectacular y vibrante, que de la discreta y más madura Hormigaz. No en vano, la primera recaudó más del doble que la segunda.

No obstante, al revisarlas, descubrimos que no es oro todo lo que reluce, inclinándose la balanza hacia el viaje de Z y el descubrimiento de que la fuerza de un hormiguero radica, precisamente, en que ninguna hormiga es insignificante.

4 COMENTARIOS

  1. ¡Es verdad que yo tengo mejor recuerdo de Bichos! Aunque,después de leer el artículo, me hace plantearme que posiblemente sea por la estética. Aún así, geniales las dos ♥️

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