Una de las cosas que más nos gusta hacer es viajar en familia. Por supuesto, es innegable que hacerlo plantea numerosos retos, desde gestionar la actividad inherente de los bebés durante el viaje hasta intentar planificar comidas si son muy peques y aún no comen de todo, pasando por la organización del sueño.
Hay una cosa, además, que es particularmente compleja y puede llegar a ser incómoda: la logística viajera previa al viaje, es decir, cómo llegar hasta el sitio donde vais a disfrutar vuestras vacaciones. Damos algunos consejos básicos y tips de logística viajera en familia. Como veréis, son ideas que se centran más en que respetéis vuestra salud mental y vuestra tranquilidad emocional. Vamos con ellos.
¿Qué encontrarás en este artículo?
3 TIPS DE LOGÍSTICA VIAJERA EN FAMILIA
1. SI VIAJAS CERCA, USA TU PROPIO VEHÍCULO
Es un consejo elemental y, además, bastante antiecológico (con lo que hemos sido aquí), pero especialmente cuando los peques son muy peques, nos parece útil. Con esto queremos decir que, para tu bebé o tu niña pequeña, tu coche es un lugar conocido, con un olor conocido, con pocos estímulos adicionales como otras personas hablando alto por teléfono, tosiendo y demás.
Viajando en coche con bebés o peques te ahorras un estrés que quizás no es necesario justo al arrancar tus vacaciones. Además, dentro del destino te resuelve posibles urgencias, como tener que ir a otro sitio porque al que vas está lleno, o buscar una farmacia o similar. O incluso, como nos pasó a nosotros, decidir volver antes a casa.
Cuando son un poquito más mayores, ir en tren o en autobús, incluso cerca, es una experiencia muy atractiva para hacer con peques. Especialmente cuando vais sin prisa y no hay muchos planes en el destino, aprovechar para usar transporte público en otras ciudades o países (según dónde estéis) es una buena idea.
2. SI VIAJAS LEJOS, SIMPLIFICA EL PASO PREVIO
En ciudades grandes cuando vas a una estación de tren o al aeropuerto, intenta no añadirte una hora previa de transporte. De nuevo, este consejo no es lo más ecológico pero sí trata de hacer que respetéis vuestro tiempo y salud mental viajando en familia.
Después de 12 años lidiando con viajes en avión con niños, podemos decir que un parking en Madrid Barajas o en el aeropuerto al que tengas que ir se puede convertir en tu aliado. En primer lugar porque muchos aviones que hemos cogido salían antes de que pudiéramos llegar en metro o cercanías. El taxi es otra opción, especialmente cuando vais a hacer viajes de muchos días, pero si el viaje es corto, una opción comodísima es dejar el coche en el parking del aeropuerto de Madrid t1.

Curiosamente, esto es algo que se agradece muchísimo a la ida (por acortar el tiempo de viaje), pero que se agradece aún más a la vuelta, cuando lo único que quieres es volver a casa cuanto antes.
3. CONFÍA EN LA ACTITUD LÚDICA DESDE EL PRIMER MINUTO DE VIAJE
Para todo lo demás, actitud lúdica. No seríamos nosotras si no os recomendáramos que, en toda maleta para viajar con niños y bebés, debéis incluir algo de ocio. Desde juegos de mesa para viajar en coche hasta, cómo no, incorporar el primer paso del viaje (este primer trayecto que hacéis) en el pasaporte lúdico. Nosotras lo hacemos incluyendo una pegatina de «taxi», «coche» o «metro» para pegar en la sección de Transportes del día de viaje de ida y en el día de vuelta.
Aunque parezca algo trivial, el objetivo es inculcar que no todo en el viaje es el destino, sino que también podemos ilusionarnos desde que ponemos cruzas tu puerta. Porque, pones tu pie en el camino y nunca sabes a dónde te puede llevar.










