Entre el 27 y el 30 de marzo tuvo lugar la I Feria de Cómic de Madrid y, a tenor de lo que sucedió, no será la última.
En Madrid había ganas de algo así, hecho que quedó patente desde el primer momento con la cantidad de autores y autoras que se apuntaron a realizar tanto actividades como firmas, así como por la presencia de varias librerías especializadas. Lectores, críticos y aficionadas en general del mundo del cómic, llevábamos demandando un evento que pusiera a dichos cómics en el centro.
Es cierto que los cosplayers, los funkos, las camisetas y los food trucks pueden dar alegría a un salón o feria, pero no deberían convertirse en el único reclamo, relegando lo que se supone que es el centro de todo, los cómics, a un segundísimo plano.
Cuatro días repletos de actividades tales como películas, talleres, mesas redondas (en total, unas 30 actividades programadas) en un entorno privilegiado, de acceso gratuito y, siguiendo el modelo de las Ferias del Libro clásicas, con un 10% de descuento en la compra.
Pasemos a desgranar el evento y os contamos qué nos ha parecido.
EL CÓMIC EN EL CENTRO DE TODO
Es indiscutible que utilizar el Matadero, centro cultural clave de la capital y en el que siempre pasa algo, era una apuesta segura. Un espacio al aire libre que invitaba a pasear, preguntar y perderse entre las 36 casetas entre librerías especializas y editoriales.
Sin olvidarnos de una caseta dedicada al fanzine, aunque después de tener Fanzimad tan reciente, nos supo a poco. Eso sí, no podemos negar que el excelente tiempo que tuvimos en Madrid este fin de semana, ayudó a la asistencia de público.

Además, los espacios de la Cineteca, donde se proyectaron cuatro películas a lo largo de la Feria, así como varias salas con buena acústica para las mesas redondas (por fin un salón en el que se oye todo perfectamente sin que otras actividades molesten) y la grabación de programas de radio – siempre Radio 3 y su Territorio 9 apoyando el mundo del cómic, o los siempre divertidos Campamento Krypton-, hacían que todo fuese cómodo y práctico. Eso sí, no hubiera venido mal un poco más de cartelería y señalética para indicar dónde estaba cada cosa.
También se realizaron varios talleres infantiles con, entre otras, nuestra amada Verónica Álvarez, y talleres para público adulto, cosa poco común en salones pero que agradecemos enormemente.
Por supuesto, no nos podemos olvidar del total de 112 autores y autoras para un total de ¡224 sesiones de firmas! Cosa a mejorar para el año que viene la gestión de las firmas pero, claro, nadie se esperaba esta afluencia de público.
Autores internacionales Richard McGuire y Craig Thompson, y consagrados nacionales como David Rubín, Monteys, Paco Roca o Moderna de Pueblo convivían con las firmas de escritores noveles de Isa Duarte o Marta Altieri. Todas las filas llenas y todos los cómics vendidos, hasta el punto de que muchas casetas se empezaron a quedar sin stock el viernes.
Cómic europeo, americano, mangas, infantil y juvenil… los libreros y libreras no daban abasto. De verdad, ¡qué alegría daba ver todo así de lleno!

Y una de las cosas que la que os escribe más disfrutó fue las mesas redondas. Ver a Monteys, Darío Adanti y la nueva sensación Carmen B. Mikalarena (echadle un ojo a su cómic Etileno) hablar sobre los espacios del mañana fue una auténtica delicia. Al igual que escuchar a los exitosos Pape Larraz y Aneke hablar sobre multiversos, Marvel, DC, técnicas de trabajo… además es que son personas muy majas. Si tenéis oportunidad de asistir a una sesión de firmas de ellos o a alguna charla, id sí o sí porque no os arrepentiréis.
Todo esto fue posible por supuesto gracias al gran comisariado de Elisa McCausland, una auténtica eminencia en el mundo del cómic, así como el apoyo del Ayuntamiento de Madrid (alguna cosa buena hacen de vez en cuando) y, bastante importante, la Asociación de Librerías de Madrid. Porque, de nuevo, se ha puesto en primer plano a los cómics.
Para terminar esta mini reseña, me despido con las palabras de una señora de unos 50-60 años, asistente a la primera mesa redonda de la que os he hablado: «Soy una lectora clásica, leo novelas y nunca en mi vida he leído un cómic o novela gráfica. Pero gracias a lo visto y oído hoy aquí, en cuanto salga de la mesa redonda me voy a acercar a comprar unos cómics. Me habéis convencido».
Objetivo conseguido pues.










