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Hace unos meses, en una entrevista en la que participé, me preguntaron que, si pudiera poner cualquier lema (relacionado con los juegos de mesa) en una camiseta, cuál sería. Mi respuesta fue «Sí, desde los 2 años«. La frase hace referencia a la típica pregunta incrédula de si realmente los niños pueden empezar a jugar a juegos de mesa desde muy pequeños. Pues bien, parece que voy a tener que cambiar la frase, porque recientemente he probado que se puede jugar aún antes. Sí, existe un juego apto desde los 18 meses. Hoy os voy a hablar de «Roll & Play: tu primer juego educativo».
ROLL&PLAY: EL PRIMER JUEGO DE TU BEBÉ
Jugadores: 2 o más
Edad: +18 meses (hasta los 6-7 años aprox.)
Tiempo: Muy variable, desde 5 minutos hasta 40 si jugamos con toda una clase.
Editorial: ThinkFun
Autor: Bill Ritchie
Ilustradora: Alicia Griffiths
Precio: 25€* en vuestra tienda friki de cabecera u online*
* Aprovecho este post para recomendaros que, si vais a hacer compras online, tiréis de tiendas especializadas como Kinuma (gracias a los cuales hoy puedo hablaros de Roll&Play). La ventaja que tenéis sobre tiendas como Amazon es triple: 1) Un precio en general más competitivo (especialmente en marcas como Haba, podéis comprobarlo), 2) una información más detallada y profesional de cada artículo (podéis ver una descripción y una ficha de datos pedagógicos asociados a cada juego) y, 3) en muchas ocasiones, una mayor variedad en el catálogo (a veces disponen de productos que no están en Amazon u otras tiendas, e incluso disponen de otros idiomas).
A lo que íbamos, que si hace un año me hubieran preguntado por un juego de mesa que divirtiera por igual a un bebé de un año y medio en su casa y a toda una clase de niños de 5 años, no lo habría creído. Definitivamente, un juego que consiga ambas cosas, es un juegazo y un imprescindible familiar y escolar.
Eso sí, quizás llamarlo «juego de mesa» puede inducir a error ya que, aunque yo sí utilizo una mesa para dejar los montones de cartas encima, no me imagino a los jugadores sentados en una silla, sinceramente. De hecho, en el post que escribió Ruth de Aprender Paso a Paso del Roll & Play en el aula de 5 años, nos habla de los 25 niños sentados en el suelo en círculo dispuestos a ponerse de pie rápidamente. Y es que, este juego de iniciación, realmente predispone a la acción.
Cómo se juega
Como os podéis imaginar, la mecánica no puede ser muy compleja si va a jugar un bebé que probablemente hable muy poco. El juego está compuesto por un dado de colores y 48 cartas (8 de cada color). El dado, de unos 20 cm de lado, es blandito, de felpa, muy grande y cada una de sus caras es de un color diferente.
Las 48 cartas se dividen en 6 montones diferentes, uno por cada color igual que el dado. Cuando el jugador tira el dado, decimos el color que ha salido, escogemos una carta del color según lo que ha salido en el dado y tendrá que hacer lo que dice:
Rojo: Acciones (saltar, agitar la mano, etc.).
Verde: Sonidos de animales (gato, perro, ratón. etc.).
Amarillo: Emociones (poner cara triste, poner cara alegre, cara enfadada, etc.).
Azul: Colores (encontrar objeto de un color concreto).
Morado: Partes del cuerpo (codo, oreja, nariz, etc.)
Naranja: Contar (5 patadas al suelo, 3 palmadas, etc.).
El juego termina, básicamente, cuando uno quiera. En nuestro caso, terminamos o bien cuando nos cansamos o bien cuando llevamos 10 o 20 cartas ya «realizadas», según se nos dé el día.
Es importante decir que el juego se puede adquirir también en inglés, con lo que servirá también para aprender colores, formas, emociones, etc. en otro idioma. ¡Un extra maravilloso!
HABILIDADES APRENDIDAS
Psicomotricidad gruesa. No solamente las acciones contenidas en las cartas de color rojo, sino el hecho de tirar el dado (con ambas manos) y moverse hacia el montón de cartas de ese color, desarrolla también el nivel motor del niño.
Psicomotricidad fina. En su caso, coger una carta y mirarla o dársela a sus padres/titos/profes es, para muchos niños, un logro a nivel psicomotriz. Para un niño pequeño, coger una carta no es sencillo. O llevarse las manos a la nariz como en las cartas moradas.
Reglas del juego: Con Roll&Play, los bebés y niños comienzan a comprender y aceptar determinadas reglas del juego, como esperar el turno o, una cuestión más avanzada como puede ser entender qué cara del dado «ha tocado» y asociarla a la acción de coger una carta de ese mismo color.
Reforzar conocimientos: según cada una de las categorías seleccionadas, tendríamos matemáticas (conteo), colores, animales y partes del cuerpo).
Inteligencia emocional: las cartas amarillas invitan al niño a poner caras de emociones. Esto implica para ellos identificar que existe un conjunto de eventos que se pueden expresar y que son emociones (son una categoría, digamos). Y comienzan a entender cómo se expresan y en qué se distinguen. Este tipo de aprendizajes son mucho más útiles de lo que creemos a largo plazo de cara a su inteligencia emocional.
Competencia social: los peques aprenden a jugar con sus familias en un entorno estructurado. Este juego no tiene por qué tener siquiera un objetivo más allá de aprender a jugar y divertirse, que es compartir un momento social.
CONCLUSIÓN
Me va a servir de ejemplo para ilustrar el aprovechamiento de este juego, la frase que dijo un usuario del grupo de Padres, Madres y Otros de la Comunidad Aruok de Telegram: «No os acordaréis cuando comenté que el Roll & Play me parecia muy caro para lo que traía, ¿verdad? Lo digo porque me disculpo públicamente con sus creadores. No sé si a más edad funcionará, pero con la mía de 4 y el de 2 va de lujísimo.«
Y es así. Nos encaprichamos con ese dado de colores gigante de felpa cuando lo vimos por primera vez, pero no nos dimos cuenta del juego que tiene (nunca mejor dicho realmente). Lo he jugado con niños en eventos (permitiendo un espacio para trastear) y es, definitivamente, uno de los grandes éxitos del día, para peques y más mayores (hasta unos 6 años).
Además, si estamos buscando cómo introducir a un niño a los juegos de mesa, no se me ocurre mejor y más efectiva que esta. Un auténtico imprescindible en la ludoteca de pequeños jugones. Es, verdaderamente, el primer juego de mesa para un niño.
Psicóloga, friki y madre de dos hijos, dirijo la web BaM! Ocio Alternativo Familiar, donde los juegos (de mesa, rol y videojuegos) forman parte de mi trabajo diario. Además, imparto formaciones y talleres a familias y docentes y soy psicóloga especialista en juego en Ludia Asesoras y en el estudio de diseño de juegos de rol y narrativos All the Little Lights.
También soy socia fundadora de la Asociación Ludiversia, administradora en el grupo El Pequeño Rincón de los Juegos de Mesa y creadora y coordinadora de Efecto Lúdico, espacios donde compartir los múltiples beneficios de los juegos a nivel personal, pedagógico, motivacional y social.
Todo el mundo veo que recomienda este juego, pero la mía tiene Mi primer frutal y se pone de muy mala leche cada vez que le digo que tiene que hacer caso al color del dado para coger la fruta. Ella sólo quiere juego libre. Y no sé si con roll and play conseguiré que empiece a hacer caso a los dados o no Le hará ni caso. Va a hacer 2 años el mes que viene
Hola, Jess!! Perdona que hayamos tardado tanto en contestar. Con 2 años casi sin cumplir es muy pequeña y es completamente normal que solo quiera juego libre. A pesar de que recomendamos estos juegos desde 18 meses o 2 años (18 meses nos sigue pareciendo demasiado atrevido), realmente es habitual que hasta los 2 años y medio o 3, no terminen de funcionar bien. No te preocupes. Incluso hay niños que hasta los 4 años se negaban y de pronto, con 5, ¡no paran de jugar! Hay que darles tiempo y no exigirles más allá de lo que nos puedan dar (y lo que les apetezca, que al final esto es ocio!). Un abrazo!
Un juego para Pitufona y Piticli a la par!!?? eso tengo que probarlo
Totalmente. De verdad. Palabrita. Y prepara la cámara para grabar cosas monas xD
Todo el mundo veo que recomienda este juego, pero la mía tiene Mi primer frutal y se pone de muy mala leche cada vez que le digo que tiene que hacer caso al color del dado para coger la fruta. Ella sólo quiere juego libre. Y no sé si con roll and play conseguiré que empiece a hacer caso a los dados o no Le hará ni caso. Va a hacer 2 años el mes que viene
Hola, Jess!! Perdona que hayamos tardado tanto en contestar. Con 2 años casi sin cumplir es muy pequeña y es completamente normal que solo quiera juego libre. A pesar de que recomendamos estos juegos desde 18 meses o 2 años (18 meses nos sigue pareciendo demasiado atrevido), realmente es habitual que hasta los 2 años y medio o 3, no terminen de funcionar bien. No te preocupes. Incluso hay niños que hasta los 4 años se negaban y de pronto, con 5, ¡no paran de jugar! Hay que darles tiempo y no exigirles más allá de lo que nos puedan dar (y lo que les apetezca, que al final esto es ocio!). Un abrazo!